La información de sostenibilidad ha dejado de ser un elemento voluntario o meramente reputacional para convertirse en una exigencia regulatoria con impacto directo en la gestión empresarial. En los próximos ejercicios, miles de empresas en España estarán obligadas no solo a elaborar informes de sostenibilidad, sino también a verificarlos por un tercero independiente.

Este nuevo escenario supone un cambio profundo en la forma en que las empresas reportan su información no financiera y en el papel que desempeñan los auditores.

De la información no financiera a la sostenibilidad verificada

Durante años, muchas compañías han publicado información ambiental, social o de buen gobierno de manera voluntaria o con un alcance limitado. Sin embargo, la entrada en vigor de la normativa europea en materia de sostenibilidad ha elevado el nivel de exigencia.

La Directiva (UE) 2022/2464 (CSRD) amplía de forma significativa el número de empresas obligadas a reportar información de sostenibilidad y, por primera vez, impone la verificación obligatoria de dicha información.

El objetivo es claro: garantizar que los datos publicados sean fiables, comparables y verificables, al mismo nivel que la información financiera.

Qué se entiende por verificación de la información de sostenibilidad

La verificación de la información de sostenibilidad consiste en una revisión independiente del informe elaborado por la empresa, con el fin de comprobar que:

  • La información cumple con los estándares europeos de sostenibilidad (ESRS).
  • Los datos son coherentes, completos y trazables.
  • Existen sistemas y procedimientos internos adecuados para su elaboración.
  • La información publicada refleja de forma fiel la realidad de la empresa.

Aunque no se trata de una auditoría financiera tradicional, la verificación exige un alto grado de rigor técnico y un profundo conocimiento de la organización y de sus procesos.

Qué empresas están obligadas a verificar su informe de sostenibilidad

La obligación de verificación se implantará de forma progresiva y afectará, entre otras, a:

  • Grandes empresas que ya estaban obligadas a informar sobre estado de información no financiera.
  • Empresas que superen determinados umbrales de tamaño (empleados, cifra de negocios o activo).
  • Grupos empresariales, que deberán verificar también la información de sostenibilidad consolidada.
  • Determinadas PYMES cotizadas, en fases posteriores.

Además, muchas PYMES no obligadas legalmente se están viendo afectadas de forma indirecta, ya que sus clientes, entidades financieras o grupos de pertenencia les exigen información verificada.

Qué se revisa en una verificación de sostenibilidad

El proceso de verificación analiza aspectos clave como:

  • Información ambiental: emisiones, consumo energético, gestión de residuos, economía circular.
  • Información social: condiciones laborales, igualdad, seguridad y salud.
  • Gobierno corporativo y controles internos relacionados con sostenibilidad.
  • Coherencia entre la información financiera y no financiera.

Todo ello requiere que la empresa disponga de datos fiables, procesos documentados y controles internos sólidos, algo que muchas organizaciones están empezando a implantar ahora.

Por qué es importante prepararse con antelación

La verificación de la información de sostenibilidad no debe abordarse como un trámite de última hora. Una preparación insuficiente puede derivar en:

  • Incidencias en el informe de verificación.
  • Retrasos en el cumplimiento normativo.
  • Riesgos reputacionales frente a inversores, clientes o financiadores.

Por el contrario, una correcta planificación permite integrar la sostenibilidad en la gestión diaria de la empresa y convertirla en una ventaja competitiva.

El papel del verificador independiente

La normativa exige que la verificación sea realizada por un profesional independiente, con experiencia en auditoría y control de la información empresarial. Su función no es solo validar cifras, sino aportar criterio técnico, objetividad y confianza a la información publicada.

Cada vez más empresas están recurriendo a firmas con experiencia en auditoría, sostenibilidad y verificación para afrontar este nuevo reto con garantías.

En definitiva, la obligación de verificar la información de sostenibilidad marca un antes y un después en el reporting empresarial. Las empresas que se anticipen, refuercen sus procesos internos y cuenten con asesoramiento especializado estarán mejor posicionadas para cumplir con la normativa y responder a las crecientes demandas de transparencia del mercado.

¿Necesitas auditar tu informe de sostenibilidad? Contacta con nosotros y asegúrate de cumplir con la regulación.